COLESTEROL ¿DE QUÉ ALTERNATIVAS DISPONEMOS PARA SU TRATAMIENTO?

               El colesterol es una grasa necesaria e indispensable para el buen funcionamiento del organismo, está presente en las membranas celulares dando estabilidad y flexibilidad a las mismas, es precursor de hormonas como las sexuales así como de ciertos neurotransmisores, pero entonces ¿por qué se ha vuelto tan temido? Como todo, en su justa medida es necesario el problema surge cuando los niveles aumentan. En una analítica de sangre cuantificamos varios valores, por un lado la cantidad de colesterol libre que por sí solo nos da poca información y por otro el HDL (conocido coloquialmente como colesterol bueno) y el LDL (conocido como colesterol malo).

Tanto HDL como LDL son proteínas que se asocia a las moléculas de colesterol para su trasporte por la sangre. Niveles altos de HDL se han asociado a bajo riesgo de enfermedades cardiovasculares (infartos de miocardio, isquemias…) mientras que niveles altos de LDL se han asociado a génesis de placas de ateroma que son depósitos de grasa en las paredes vasculares provocando estrechamientos y en casos extremos llegando a la oclusión total del vaso.

Tradicionalmente se ha usado un grupo de fármacos llamados estatinas para el control de los niveles de colesterol en sangre. Entre ellas podemos nombrar a las sinvastatinas, pitavastatinas, pravastatinas, atorvastatinas, fluvastatinas… El principal inconveniente de la toma de estos medicamentos son los efectos secundarios que si bien suelen ser graves si son molestos para quienes los sufren. El que se da con mayor frecuencia son las mialgias o dolores musculares, esto es debido a que este tipo de fármacos inhiben la síntesis de colesterol pero también actúan inhibiendo la síntesis de una molécula llamada coenzima Q 10 que se encarga de aportar energía a los músculos.

¿Podemos hacer algo al respecto? La respuesta es sí. Cuando los niveles de colesterol hagan necesaria la toma de este tipo de medicamentos debemos tomar complementos a base de Coenzima Q (ver artículo COENZIMA Q 10)

Cuando los niveles de colesterol estén altos pero no constituyen un factor de riesgo, podemos probar a tomar alternativas naturales que nos regulen los niveles sin provocarnos efectos secundarios. Nos estamos refiriendo a las llamadas estatinas naturales o levadura roja de arroz. La levadura roja de arroz es un producto obtenido a partir de una levadura (Monascus purpureus) que crece sobre este cereal, contiene un conjunto de hasta 14 sustancias que se conocen como monacolinas, pertenecientes a la categoría de las estatinas, entre las que destacan la monacolina K y la monacolina L. Contiene también ácidos grasos mono y poliinsaturados, fitoesteroles e isoflavonoides. Su mecanismo de acción es, como el de cualquier otra estatina, inhibir la síntesis de colesterol pero por otro lado su contenido en ácidos grasos y fitoesteroles contribuyen a la disminución de lípidos plasmáticos y a evitar la oxidación del colesterol “malo” o LDL.

Se opte por la alternativa farmacológica que sea no debemos olvidar nuca acompañar esta de un estilo de vida saludable que incluya habitos como:

-          Abandonar el tabaco.

-          Hacer ejercicio.

-          Dieta sana y variada pobre en grasas insaturadas.

-          Bajar de peso en casos de sobrepeso u obesidad.

 

Esperamos que te haya sido de utilidad y te recordamos que en Farmacia Ardoz nuestro objetivo es tu bienestar.

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